Testimonio O y C

Somos O y C, hemos sido iniciadas en la meditación de luz y sonido y vamos a compartir una experiencia que hemos tenido el día de hoy.
Tras dos días de meditación y después de un paseo por el monte hemos decidido sentarnos a meditar y después de la meditación hemos sentido un amor enorme en nuestros corazones y nos hemos fundido en un abrazo, a partir de este momento nuestra vibración ha subido a una visión de pura belleza y armonía, nuestras manos como imanes se atraían y cada 20 pasos sentíamos la necesidad de abrazarnos mientras volvíamos al centro de retiro con la luna llena alumbrando nuestro camino. Allá a donde alcanzaba nuestra vista la vida parecía estar más viva, las plantas, hormigas, los árboles, todo era mucho más hermoso y vibrante.
Entramos en la habitación y nos tumbamos diez minutos antes de ir a cenar, en ese momento nos cogimos la mano y empezó a nacer una energía en movimiento hasta el punto de dejar de sentir nuestras propias manos dando lugar a una fusión tanto de la materia como de la energía, decidimos unir las otras manos para construir un circuito eléctrico y energético, la energía empezó a moverse retorciéndose y recolocándose nuestros cuerpos dando paso al frío, al calor, sintiendo descargas eléctricas incluso vibraciones de los propios brazos, también sentimos como si todo se transformará en un muro sólido y luego se moviera de forma suave girando como una hélice, esta energía subió por nuestros brazos, a Olga hasta la cabeza, a Celia hasta el corazón de tal forma que estuvimos 2 horas y pico unidas fusionaras, fundidas, sin poder casi mover nuestros brazos ni nuestras manos ya que pasaron a ser solo uno, la unidad.
Nosotras nos sentimos muy agradecidas y felices ya que sentimos que hemos experimentado por fin la energía del Amor universal. Ahora ya sabemos cómo cambiar el mundo, gracias!