Testimonio M.T

Mi iniciación fue el 10 de septiembre de 2016. Antes de que hacer mi meditación de luz y sonido tenía un montón de tiempo sin meditar, así que al principio fue un poco difícil para mí concentrarme. Pero en la meditación anterior a la iniciación en la Luz, finalmente fui capaz de concentrarme con la ayuda de mi mantra.

En el momento en que mis maestras espirituales me pasaron la luz todo cambió; sentí algo que no pensé que alguien pudiera sentir. Me convertí en la luz, yo ya no era M, yo era “luz del sol”, se sentía como una especie de pequeño hilo pequeño que conecta la Tierra y el Sol… Todo dentro de mí era blanco, todos mis pensamientos, mis sentimientos, piel, todo. Ese momento fue cuando me di cuenta de que yo era un cuerpo humano en la Tierra, pero mi mente, alma y espíritu eran Luz. Yo era parte de dos cosas increíbles, la Tierra y el Sol, al mismo tiempo, conectados entre sí. Así es como yo supe que soy la Luz ¡y que todos lo todos son!

Después de sentir la Luz, deduje que no podría haber otra sensación tan increíble como esa. Pero es entonces cuando vino el Sonido…

Cuando recibí el Sonido sentí la mayor plenitud que jamás había escuchado o sentido. En ese momento nada era blanco o negro, lindo o feo, bueno o malo, feliz o triste, vivo o muerto. Todo y todos simplemente eran, sin juicio y ni pensamiento.

Por analogía: imagínate que eres una pequeña planta que siempre está conectado a la tierra por las raíces y al aire por las hojas, pero en el momento en que recibe el Sonido, sólon es la planta, sin aire o tierra. Sólo eres la planta, pero luego te das cuenta de que una planta no puede vivir sin el aire o la tierra, por lo que llegé a la conclusión de que la planta es Nada sin estas dos cosas, pero es Todo con ellas. ¡Así que somos Todo, lo que en realidad es Nada!

La Luz era increíble y alucinante pero el Sonido era realmente increíble. Estoy muy contenta de haber estado en el lugar ideal en el momento perfecto para poder recibir la Iniciación. También estoy agradecida a mis maestras espirituales que me han ayudado a encontrar lo que soy. Realmente espero que todo el mundo tengan a la meditación de Luz y Sonido en sus vidas.

El amor (M. T.)