Testimonio (J.M.)

La calma y quietud interiores nos conducen a un gran cambio hacia un Estado en el que no se necesita nada y no se desea nada. Simplemente nos damos cuenta de que somos libres.

La mente y el cuerpo no meditan, tampoco reciben la Iluminación. Sólo el Ser se realiza a Sí mismo y de esa realización el Verdadero Conocimiento se descarga en forma.
La Realización de Dios es la meta final, ya que la mente no puede comprenderla. No hay principio ni final. Está más allá del nacimiento y la muerte. Uno siente que está en Todas Partes y espacio y tiempo desaparecen. Es la más elevada Felicidad e Inspiración que borran todos los conceptos.
La Iluminación se realiza en un instante, cuando no entra en juego ningún tipo de expectativa. Es una verdadera Realización del Ser, el Alma/Esencia pierde su identidad y es Iluminada, realizando su presencia en todas partes y en todo.

Acabo de realizar ser Completo, mi absoluta Presencia en todo y en todos los tiempos. Es la Felicidad más elevada que se pueda alcanzar y está más allá de la muerte y el nacimiento. Es un estado en el que tu Alma es revelada a otros lugares ilimitados tan radiantes que son sobrecogedores y a la verdadera Esencia de nuestra manifestación.

La Iluminación no es conocimiento ni logro. Sólo la mente se esfuerza por aprender, buscar, alcanzar y desear. Es por esto que la mente nunca medita ni es Iluminada. La Iluminación es Ser. La mejor meditación aparece cuando nos rendimos, nos dejamos Ser y dejamos que todo Sea. Entonces, sin esperarlo, Uno llega a realizarse. Es más allá de la imaginación.
Ni nuestra mente ni nuestro cuerpo meditan o son Iluminados. Es nuestro Ser el que es realizado por sí mismo, es nuestra Alma/Esencia la que es Iluminada. Es la realización de Dios.

El conocimiento son límites. El verdadero Conocimiento se revela o descarga en una forma cuando vamos más allá de los límites y nos rendimos a nosotros mismos, encontrándonos a nosotros mismos libres de límites y siendo uno con Todo.

Gracias por vuestra guía y me encantaría agradecer a la Jerarquía por la Gracia.Sé que no tiene precio. El camino mejor es el de servir a los demás y guiarlos a través de este viaje maravilloso. Es posible y está disponible para todos nosotros.